INTRODUCCIÓN

Este curioso nombre que le he puesto al blog, Reikiestesiónica es un juego de palabras que unifica el Reiki, la radiestesia y la radiónica, tres técnicas que practico con asiduidad a nivel aficionado. Todo empezó con el Reiki por casualidad leyendo un libro en casa de mi suegra hace unos pocos años. Una cosa lleva a la otra y así he ido aprendiendo todo esto, eso sí, también os apunto que hay mucho trabajo y estudio por el camino y uno no puede parar de leer libros, adquirir conocimientos y sobre todo practicar constantemente.

Aparte de estas tres erres mi ansia de conocimiento me ha introducido en otro sinfín de terapias y talleres, todos relacionados con las energías. En todos ellos siempre me quedo con lo que considero más interesante o útil y el resto lo arrincono. Hay algunas personas que me han enseñado mucho y desde aquí les doy las gracias por abrirme los ojos.

lunes, 9 de enero de 2017

Abrazar un árbol



En esta imponente foto estoy yo de espaldas contra ese pedazo de ciprés (Cupressus macrocarpa) bicentenario situado en el Museo Zuloaga de Zumaia. Como podéis ver el árbol es inmenso y os puedo asegurar que tiene una energía impresionante (10 de 10).

Para los occidentales puede parecer ridículo abrazar un árbol, sin embargo, cada vez más naturópatas lo recomiendan. Ya lo decían los maestros taoístas, que los árboles son plantas muy poderosas. No solo absorben dióxido de carbono para transformarlo en oxígeno, sino que también absorben fuerzas negativas y las transforman en energía sana. Absorben a su vez la energía de la tierra y la energía universal del cielo (chi).

Los mejores árboles para recargarnos van desde los de mediano tamaño hasta los grandes, y en especial los más indicados son los pinos. Éstos irradian mucha energía chi, lo cual nutre la sangre, fortalece el sistema nervioso y alarga la vida. Pero con esto no quiero decir que no valgan otros tipos de árboles. Curiosamente los más poderosos son los que crecen cerca de corrientes de agua. Aquí os pongo una lista de algunos otros con sus correspondientes propiedades sanadoras.                                                                                                                               
  • Las acacias blancas ayudan a eliminar el calor interno y a equilibrar la temperatura del corazón.
  • Los abetos ayudan a eliminar cardenales, a reducir la hinchazón y a curar los huesos rotos más rápido. 
  • Los cipreses y los cedros reducen el calor y nutren la energía Yin.
  • Los olmos tranquilizan la mente y fortalecen el estómago.
  • Los abedules ayudan a eliminar el calor y la humedad del cuerpo y a desintoxicarlo.
  • Las higueras eliminan el exceso de calor del cuerpo, aumentan la saliva, nutren el bazo y ayudan a detener la diarrea.
  • Los arces ayudan a mitigar el dolor.
  • Los ciruelos nutren el bazo, el estómago, el páncreas y tranquilizan la mente.
  • Los sauces liberan la humedad excesiva del cuerpo, ayudan a reducir la tensión sanguínea y a fortalecer el aparato urinario y la vejiga. 
  • La encina y el alcornoque son buenos amigos a los que acudir cuando se está en baja forma física o en situaciones de bajo estado de ánimo, ansiedad o inseguridad.
  • Los espinos ayudan en la digestión, fortalecen los intestinos y reducen la tensión sanguínea.
  • El olivo alimenta los circuitos mentales, permitiendo que estos se equilibren y recuperen su ritmo natural.

PAUTAS A SEGUIR


1-  Una vez que hayáis elegido un árbol que os guste u os parezca poderoso, podéis consultar con el péndulo (si es que lo usáis) para saber de cuánta energía dispone el árbol, no sea que tenga menos energía que vosotros. Si el árbol tiene, por ejemplo, 7 de energía (suponiendo que el máximo es 10) y nosotros tenemos 4, será adecuado. En cambio si el árbol tiene menos que nosotros no funcionará y lo único que haremos es enfermar al árbol si lo hacemos a menudo. Por ello lo ideal es elegir un gran árbol, así no hay problemas.

También os recomiendo abrazarlo de espaldas (como en la foto), es decir con la espalda tocando el tronco y los brazos hacia atrás. El motivo es porque por la espalda existen 4 meridianos importantes relacionados con las emociones y miedos.

2- Pedir permiso al árbol para que te recargue de energía. Te pones delante del tronco de pie y hablas mentalmente con el árbol, puedes poner en contacto tus manos al tronco para sentir diferentes sensaciones.

3- Abrazas al árbol con las manos hacia atrás, los ojos cerrados y la espalda pegada al tronco. Estate así unos 10 minutos y sentirás cómo te vas encontrando mejor a la vez que sientes sensaciones que seguro te sorprenden.. Se puede acompañar este rato con respiraciones, oraciones o meditaciones. Todos estos pasos se pueden mejorar si vas descalzo pisando la hierba o el suelo, es como si hicieras toma de tierra, eliminando lo negativo mientras que el árbol te llena de chi que toma del ambiente.

4- Para finalizar das las gracias al árbol por haberte "cargado las pilas".

Este sistema es como lo hago yo, pero existen muchas variantes, en el siguiente vídeo podéis curiosear otro método más completo.




Al final del fantástico libro sobre técnicas de masaje chi Chi Nei Tsang -cuya lectura recomiendo aunque precisa de una gran preparación en todos los niveles-, obra del matrimonio chino Mantak y Maneewan Chia, podéis alucinar con los ejercicios que se pueden hacer con los árboles y la energía chi.



Tenéis un extracto de este libro aquí. Más información, bajaros este enlace.                                                                                                                                                                                                                                                                     



2 comentarios:

  1. Aqui un link de otra bloguera sobre el tema y que complementa el tuyo

    https://compartiendoluzconsol.wordpress.com/2017/01/13/19429/

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  2. Buenos comentarios y estupendo blog, lo pongo en enlaces. Gracias Andrés.

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