INTRODUCCIÓN


Este curioso nombre que le he puesto al blog, Reikiestesiónica es un juego de palabras que unifica el Reiki, la radiestesia y la radiónica, tres técnicas que practico con asiduidad a nivel aficionado. Todo empezó con el Reiki por casualidad leyendo un libro en casa de mi suegra hace unos pocos años. Una cosa lleva a la otra y así he ido aprendiendo todo esto, eso sí, también os apunto que hay mucho trabajo y estudio por el camino y uno no puede parar de leer libros, adquirir conocimientos y sobre todo practicar constantemente.

Aparte de estas tres erres mi ansia de conocimiento me ha introducido en otro sinfín de terapias y talleres, todos relacionados con las energías. En todos ellos siempre me quedo con lo que considero más interesante o útil y el resto lo arrincono. Hay algunas personas que me han enseñado mucho y desde aquí les doy las gracias por abrirme los ojos.

sábado, 3 de octubre de 2026

Radiestesia agrícola: French coil (Espiral o bobina francesa)

 

Empezamos una nueva serie de post muy interesantes sobre diversos métodos para aumentar la produccíon de frutas y hortalizas, mejorar la salud de las plantas enfermas, control de plagas... Hace ya muchos años que enseñaba estos métodos en unos talleres que compartía con una amiga experta etnobotánica. A sus grandes conocimientos de plantas comestibles y medicinales añadía yo mi granito de arena como radiestesista.

La espiral o bobina francesa (French coil) se originó en Francia en la década de 1930 y su uso fue difundido en este país por Marcel Triau sobre todo como control de plagas. Podemos decir que es un pionero de la electrocultura, tan de moda hoy en día.

El equipo necesario es un trozo largo de alambre de cobre (calibre #10 (=2,59 mm) para árboles pequeños; # 8 (3,26 mm) para árboles más grandes; y palos de madera como soporte). Puede usar alambre cubierto o pelado. Yo considero que con un alambre de 2 mm es suficiente, mayor es difícil de manipular). Siempre lo he usado pelado.

El primer desafio radiestésico es averiguar la puerta de entrada del árbol a tratar. Todo árbol tiene una puerta de entrada (energía electromagnética del aire) y una de salida (justo en el lado contrario). Con varillas es más sencillo que con péndulo. Una vez que logremos averiguar su ubicación y tamaño, la marcamos con una tiza en la corteza del árbol.

Metemos el cable lo más posible en el suelo y a la altura de la marca inferior de la puerta empezamos a girar el alambre en el sentido de las manecillas del reloj. Ahora testaremos cuántas vueltas hace falta dar hasta el límite superior de la puerta y la distancia entre bucles. Una vez llegado a ras de la puerta enderezamos el cable y lo cortamos a 15 cm haciendo de antena.

Para dar consistencia al conjunto podemos ayudarnos de dos palos, bien haciendo agujeros por donde pasaran las espiras o bien atando con algun alambre fino el cobre al palo. La distancia mínima de la corteza a la espiral es de 7 cm y la máxima unos 12 cm.

Otros autores posteriores, entre los que me incluyo, recomiendan doblar un trozo de la antena hacia la corteza. Si el alambre se queda corto al necesitar dar más vueltas al árbol siempre se puede unir otro trozo con una regleta.



Por supuesto, cada paso que damos hemos de ir confirmándolo con el péndulo para evitar errores. 

Hoy en día, salvando las distancias, podemos ver cómo se usan espirales parecidas en electrocultura.