En esta ocasión os propongo un ejercicio fácil de realizar y muy práctico. Lo leí hace tiempo en el interesante libro de Hélène Bernet "Vivre avec les formes".
La emisión de ondas de forma es un modo de energía que se aprovecha en la radiónica utilizando para ello formas, materiales, colores, orientación, incluso diales con manecillas, etc. Aquí os presento un método básico.
1 - Para ello nos serviremos de una servilleta de papel de las típicas cuadradas que dan en cualquier bar o restaurante, de color blanco, sin ningún tipo de dibujo ni decoración. También las podéis comprar en cualquier supermercado. Yo he usado una de 20 x 20 cm.
2 - La doblas por la mitad en diagonal (Fig.1, A hacia B) y así obtienes un triángulo rectángulo (triángulo rectángulo isósceles) Fig.2.3 - Orientas la punta alargada (la hipotenusa) hacia el norte mediante una brújula tal como se ve en la imagen. Quedando el ángulo recto hacia el oeste.
4 - Colocas encima de la servilleta un vaso con agua o una botella pequeña. Los recipientes deben de ser totalmente lisos, sin dibujos ni grabados.
5 - Esta servilleta es un sensor de energia libre, si mides el antes y el después, solamente en tres minutos lograrás una mejora de la calidad del agua. Evidentemente cuanto más grande sea la botella necesitará de más tiempo de exposición. También se pueden mejorar otros líquidos. El tamaño del recipiente no debe de sobrepasar los bordes de la servilleta ya que se produciría un efecto de forma contra forma. Algo así como un efecto contrario.
Esté cinco minutos o media hora no aumenta la calidad del contenido.

