INTRODUCCIÓN


Este curioso nombre que le he puesto al blog, Reikiestesiónica es un juego de palabras que unifica el Reiki, la radiestesia y la radiónica, tres técnicas que practico con asiduidad a nivel aficionado. Todo empezó con el Reiki por casualidad leyendo un libro en casa de mi suegra hace unos pocos años. Una cosa lleva a la otra y así he ido aprendiendo todo esto, eso sí, también os apunto que hay mucho trabajo y estudio por el camino y uno no puede parar de leer libros, adquirir conocimientos y sobre todo practicar constantemente.

Aparte de estas tres erres mi ansia de conocimiento me ha introducido en otro sinfín de terapias y talleres, todos relacionados con las energías. En todos ellos siempre me quedo con lo que considero más interesante o útil y el resto lo arrincono. Hay algunas personas que me han enseñado mucho y desde aquí les doy las gracias por abrirme los ojos.

lunes, 7 de septiembre de 2026

LOS ROSETONES Y VIDRIERAS Y SU RELACIÓN CON LOS ÓRGANOS



«Si quieres encontrar los secretos del universo, piensa en términos de energía, frecuencia y vibración». Nikola Tesla


Cuando escuchamos un órgano y colocamos un recipiente de agua encima, ésta vibra formando un patrón geométrico que es único en cada edificio. Y curiosamente debajo o al lado de los rosetones o vidrieras (vitrales) de las catedrales o iglesias encontramos habitualmente un órgano.



Esta propiedad la estudió a fondo la artista y sanadora londinense, ahora afincada en Irlanda Tanya Harris en su obra The Architecture of Sound. Para ello construyó un aparato que traducía el sonido en patrones geométricos, lo que se define como cimática, los cuales convertía en grabados en piedra. En cimática estas imágenes se llaman glifos.

 

 



Antes de la cimática, a finales del siglo XIX, Ernst Chladni (1756–1827) ya descubrió unas figuras que se  creaban en la arena, se llamaron figuras de Chladni.



Estos rosetones y vitrales actúan como una Antena de Resonador Dieléctrico (DRA), emitiendo una frecuencia determinada que vibra en perfecta resonancia con la geometría sagrada.



Estas frecuencias tienen propiedades curativas y eléctricas aprovechando el éter (energía universal, ki...) que captan los edificios religiosos para canalizarlo a las personas que no saben acceder por sí mismas.




Hasta aquí me he aventurado al tema pero el asunto es muy complejo tanto por motivos técnicos como esotéricos ya que aparte habría que hablar de las resonancias Schumann, las frecuencias de las campanas, los recubrimientos de cobre en los tejados, las ondas de forma de los laberintos y dibujos geométricos e incluso que las torres de las catedrales se convierten en cátodos y ánodos convirtiendo la electricidad del ambiente en electromagnetismo mediante los rosetones y ventanas alrededor del altar que hacen las veces del magnetrón de los microondas. Os expongo un esquema en esta lámina.