INTRODUCCIÓN


Este curioso nombre que le he puesto al blog, Reikiestesiónica es un juego de palabras que unifica el Reiki, la radiestesia y la radiónica, tres técnicas que practico con asiduidad a nivel aficionado. Todo empezó con el Reiki por casualidad leyendo un libro en casa de mi suegra hace unos pocos años. Una cosa lleva a la otra y así he ido aprendiendo todo esto, eso sí, también os apunto que hay mucho trabajo y estudio por el camino y uno no puede parar de leer libros, adquirir conocimientos y sobre todo practicar constantemente.

Aparte de estas tres erres mi ansia de conocimiento me ha introducido en otro sinfín de terapias y talleres, todos relacionados con las energías. En todos ellos siempre me quedo con lo que considero más interesante o útil y el resto lo arrincono. Hay algunas personas que me han enseñado mucho y desde aquí les doy las gracias por abrirme los ojos.
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martes, 2 de mayo de 2017

Varillas de radiestesia - Uso general



CONSEJOS DE USO
  • Aunque tradicionalmente el mejor material sea el cobre, bronce o latón vale cualquier metal. Hay aficionados que usan hasta el plástico.
  • Las medidas son variables, el ideal es una proporción de 3 a 1 para ser equilibradas pero también se pueden hacer más cortas e incluso telescópicas.
  • Estar lo más relajado posible y con la mente en blanco. Para ello puedes hacer unos ejercicios de respiración previos.
  • Tener muy claro la convención mental. Si queremos buscar agua por ejemplo, tenemos que decirnos mentalmente algo así: Quiero hacerme sensible a las radiaciones del agua que haya bajo tierra. Otra forma sería visualizar el agua mentalmente. Otra opción es tener en la mano izquierda un frasquito que contenga un testigo del objeto a buscar.
  • A poder ser no compartir con nadie más las varillas, son intransferibles.
  • Es posible localizar agua, la energía chi de un lugar, minerales, tesoros, geopatías (Hartmann, Curry...) corrientes electromagnéticas (líneas eléctricas, registros...), espíritus, auras, chakras, objetos perdidos, etc.
  • También sirven para la adivinación, orientación sobre el terreno (buscar coordenadas y puntos cardinales), etc.

Colocar los brazos a 90 grados pegados mas o menos al cuerpo, dejando una distancia entre varillas de unos 25-30 cm. Con una sola varilla se actuará de la misma manera. Si las varillas no tienen asas debe sujetarlas lo justo para mantener su control, pero dejándolas girar con facilidad. Esto que os he contado es la forma tradicional pero hay muchas otras, se puede decir que cada maestrillo tiene su librillo. Solo tenemos que tener en cuenta que dichas herramientas (al igual que el péndulo, la horqueta o el aurámetro) son un mero instrumento y que la verdadera capacidad radiestésica está en nosotros.

Las respuestas a las convenciones mentales pueden personalizarse pero hay una especie de código internacional establecido, y es el siguiente. Para el sí o lo positivo las varillas se cruzan y para el no o negativo las varillas se abren. La mayor o menor abertura o cruce de las varillas es proporcional al grado de acercamiento hacia el objetivo o a la certeza de la convención mental. En el caso de usar una sola varilla, se utiliza la mano dominante, si gira a la derecha significa si y si gira a la izquierda, no.





Hay otra tendencia de radiestesistas que utilizan las varillas con los puños tocándose.



Y para que comprobéis que esto es muy flexible, se puede usar al revés. 




Ahora veréis unas demostraciones de lujo a cargo de Epifanio Alcañiz, gran radiestesista y geobiólogo que ya he citado en algún post anterior.





En este otro vídeo, aunque está en inglés, os haréis una idea del efecto  del aura y los chakras en el cuerpo humano.

domingo, 30 de abril de 2017

Biómetro de Bovis



El radiestesista A.Bovis en colaboración con el ingeniero militar Simoneton, desarrolló una regla que permite medir la vibración que produce un objeto mediante el péndulo. Se trata de  una escala del 0 al 10.000, en una unidad de medida inventada por él y al que llamó por su nombre: unidades Bovis (UB). En un principio esta medida se asoció al Amstrong (Å = diezmillonésima parte del milímetro) pero después se comprobó que no eran coincidentes.           
                                                                                                                                                                  Esta escala es imprescindible para cualquier radiestesista que se precie, podemos medir con ella casi cualquier cosa: pelos, sangre, fotos, mapas, planos, personas, firmas, productos, lugares, alimentos, terrenos, locales...  

Simoneton, enfermo de tuberculosis, consiguió superar su dolencia testando todos los alimentos que consumía y tomando solo aquellos que tuviesen una vibración alta. Después de testar a muchas personas, A. Bovis determinó que el cuerpo está sano cuando vibra en el rango de 6500 a 8000 UB; una persona enferma de cáncer vibra entre 4000 y 4500 UB, y una persona próxima a la muerte vibra sobre las 1000 UB.

Sorprende que frutas y verduras frescas y cultivadas naturalmente presenten altas vibraciones (entre 8.000 y 9000 UB). Y que tras la cosecha, el índice va decreciendo a medida que el tiempo pasa (hasta 3.000 o 4.000 UB). Alimentos refinados como la harina blanca, arroz blanco, azúcar, etc. llegan a emitir debajo de las 2.000 UB.

La investigación científica ha mostrado que valores “positivos” o altos en la escala de Bovis se corresponden con un sentido antihorario en el giro de los átomos mientras que un giro horario de los átomos corresponde a una lectura de Bovis inferior a 7000 unidades, es decir “debilitante” o negativa. Nuestro ADN y una agua vitalizada o sana, por ejemplo, presentan una espiral en sentido antihorario, mientras que células cancerígenas o una agua “muerta”, no vitalizada o contaminada la tienen en sentido horario.

En el siguiente vídeo podemos apreciar el funcionamiento de este biómetro.



Colocaremos el péndulo a la mitad, formulando mentalmente la pregunta (por ejemplo quiero ser sensible del nivel energético de...). Éste se moverá hacia la izquierda, al centro o a la derecha. Lógicamente si el movimiento oscilante es hacia el frente nos estará señalando la media en la gráfica, y si no, lo desplazaremos hacia el lado que nos señala hasta que el movimiento nos señale una medición al frente. Si creemos que nos señala 7500 UB, por ejemplo, y no estamos seguros de si la medición es correcta podemos confirmarlo preguntando “¿la medición es más de 7000, más de 7200, más de 7400?”, hasta que la respuesta sea negativa, o directamente preguntar “¿es correcta la medición de 7500 UB?”.

El funcionamiento no es  fácil para un radiestesista novato, por eso posteriormente han salido infinidad de versiones del biómetro con forma de cuadrante, más fácil de utilizar y con las tasas vibratorias ampliadas. Os pongo algunas que podéis bajarlas e imprimirlas, tenéis más en la red.

Este es uno muy fácil de usar, creado por el geobiólogo y radiestesista Epifanio Alcañiz.


El siguiente puede llegar a medir sitios sagrados y objetos que emiten ondas de forma. Al principio y hasta coger práctica, los radiestesistas noveles pueden orientar los gráficos al norte.


Otro ejemplo simple pero efectivo