En el 2018 ya posteé info sobre este potente gráfico de biogeometría, retomo el asunto porque iré añadiendo más cosas en posteriores post.
Aprovecho para comentar una anécdota que ocurrió hace años en uno de mis talleres. Una de las alumnas estaba embarazada de unos meses y justo un día después del taller tenía cita para que le hicieran una ecografía. El caso es que se fué toda contenta a casa con su ecografía. Al rato de estar descansando en el sofá se dá cuenta que el bebé da una patada (era la primera vez) y cada poco otra. La mamá primeriza se pone nerviosa e inquieta a la vez que sorprendida. Y cuál será su sorpresa cuando comprueba que su ecografía está encima de este gráfico emisor. En cuanto aparta el emisor de biofirmas el niño deja de dar patadas. ¿Qué os parece...?
¿Qué son las biofirmas?
Las biofirmas son patrones de energía lineales de la función de un órgano que, cuando se colocan dentro de la energía periférica del cuerpo, resuenan con la función de ese órgano para amplificar su energía y corregir instantáneamente el flujo de energía y equilibrar la función del órgano a nivel energético.
Un mismo órgano puede tener varias biofirmas diferentes correspondientes a una función determinada cada una. Así el corazón tiene varias biofirmas, que en este caso se parecen al órgano (pero no siempre es así).
El emisor de biofirmas de Biogeometría se utiliza para conectar las biofirmas al sistema energético de un individuo. Cuando cada patrón entra en resonancia de forma con el flujo de energía correspondiente en el cuerpo, la forma armonizada de las biofirmas equilibra el flujo de energía en el sistema energético del cuerpo.
Curiosamente y al igual que hemos visto en el vídeo anterior, el péndulo realiza unos movimientos diferentes en cada biofirma.
A ambos lados del emisor hay numerosas biofirmas dispuestas en un patrón circular. En el centro hay un espacio vacío reservado para una foto. Como una foto contiene la información energética de un individuo, puede usarse para entrar en resonancia con las biofirmas. En los límites del emisor encontramos 7 "formas en L" de biogeometría que amplifican esta conexión.
Para usar el emisor, imprímalo a escala, métalo en una funda de plástico y coloque la foto o testigo en el centro. Calcule radiestésicamente el tiempo de uso. El emisor funcionará incluso si la foto no es reciente. No se recomienda plastificar, cubrir o colocar el emisor en un cajón. Una vez al día, limpie el polvo depositado en el emisor. También se puede reducir este gráfico y ponerlo directamente en la parte del cuerpo donde tenemos el problema.
Otra forma de uso muy satisfactoria y sorprendente es meterlo dentro de una funda de plástico y ponerlo en el suelo. Tras lo cual nos ponemos de pie, descalzos, encima y en un rato sentiremos un cosquilleo energético muy agradable que nos va a poner las pilas. Testad vuestra energía antes y después y vais a flipar, eso si, no os recomiendo estar así más de 15 minutos ya que no es bueno.



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